Fotografías de cine comunitario y documental construyen memoria visual desde Oaxaca
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Actualizado: hace 2 días
Redacción: CONCEPCION GABRIELA VASQUEZ VASQUEZ
Las historias contadas desde comunidades indígenas, afromexicanas y mestizas de Oaxaca protagonizan Hacer Memoria(s). Fotografía periodística y documental en Oaxaca, una exposición que reúne imágenes de producciones cinematográficas realizadas en distintas regiones del estado y reflexiona sobre el papel de la fotografía en la construcción de identidades y memorias colectivas. La muestra permanecerá abierta hasta el 16 de agosto.
El Centro de las Artes de San Agustín inauguró la exposición Hacer Memoria(s). Fotografía periodística y documental en Oaxaca en el marco de su XX aniversario. La muestra aborda la memoria visual y el papel de la imagen en la construcción de identidades. Fue curada por el investigador Abraham Nahón e incluye el núcleo Suspender las narrativas en movimiento, dedicado al cine regional. En este apartado se exhiben fotografías fijas de filmes como Atempa, sueños a orillas del río, La Raya, No somos diablas y Valentina o la serenidad. La exposición presenta la producción cinematográfica oaxaqueña desde comunidades y territorios.
Dentro de la exposición, el apartado dedicado a la cinematografía local destaca cómo la fotografía fija ha dejado de ser solo un registro de rodaje para convertirse en una obra con vida propia. En un contexto donde los pueblos originarios, afromexicanos y mestizos han tomado el cine para narrar sus propias historias, la imagen fija también permite profundizar en la potencia de sus lenguas y universos simbólicos. Ejemplo de ello es el documental No somos diablas, dirigido por Balam Toscano y grabado en El Ciruelo, en la región de la Costa Chica de Oaxaca, que visibiliza la vida de mujeres afrodescendientes y cuestiona los roles de género presentes en tradiciones como la Danza de los diablos. Asimismo, otras comunidades y regiones que forman parte de este panorama son San Blas Atempa, San Juan Quiahije y Cieneguilla, en la Sierra Sur del estado.
Sobre este proceso de documentación y autorrepresentación, la curaduría de la muestra destaca una reflexión central sobre el papel de la imagen en el cine comunitario: “En un contexto donde las comunidades se representan a sí mismas y con frecuencia los personajes son interpretados por sus propios habitantes, la foto fija opera como un gesto de suspensión: detiene el flujo narrativo para condensar, en una imagen, la densidad de una experiencia colectiva”. Estas imágenes seleccionadas permiten al espectador observar fragmentos de la vida comunitaria que, al ser fijados en una fotografía, quedan guardados en una memoria visual que está cambiando todo el tiempo, desafiando los estereotipos históricos del cine nacional.
En este mismo sentido, destaca Atempa, sueños a orillas del río (2013), dirigido por Edson Jair Caballero Trujillo, que retrata la historia de Tino, un niño zapoteco homosexual que asume un rol femenino durante su adolescencia como parte de su búsqueda personal y económica, con el anhelo de convertirse en reina muxe. La obra no solo aborda identidad y género desde una mirada íntima, sino que también sitúa estas experiencias dentro de un contexto cultural específico, evidenciando la complejidad de los procesos de autoidentificación en las comunidades del Istmo.
La exposición Hacer Memoria(s) se integra a las festividades por los 20 años del CaSa, un espacio clave en la descentralización de los lugares de exhibición artística en el estado. La muestra reúne la obra de 30 autoras y autores que han documentado acontecimientos sociopolíticos y experiencias colectivas en Oaxaca. El trabajo de investigación, encabezado por Abraham Nahón, investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, se nutre de diversos archivos fotográficos analizados a lo largo de los últimos 30 años. Su enfoque principal ha sido rescatar miradas situadas en distintas regiones, reconociendo el valor de la fotografía no solo como registro informativo, sino como un pilar en la construcción de la identidad y los imaginarios del estado.
La muestra propone un recorrido que va desde el fotoperiodismo tradicional hasta la estética cinematográfica contemporánea. Al incluir producciones de carácter documental, esta exposición reafirma el compromiso del CaSa con las narrativas locales, permitiendo al público explorar la singularidad y diversidad de las historias oaxaqueñas.