Del cine al culto: el antiguo Versalles sigue siendo punto de reunión en Oaxaca
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Actualizado: hace 3 días
Las butacas de madera siguen mirando hacia el frente, pero ya no esperan el inicio de una película. En el antiguo Cine Sala Versalles, sobre la calle Melchor Ocampo, hoy se reúnen decenas de personas bajo un letrero que dice “JESUCRISTO ES EL SEÑOR”. Donde antes se apagaban las luces para dar paso a los estrenos, ahora se escuchan oraciones, cantos y ceremonias religiosas. De acuerdo con la investigación Los cines del Centro Histórico de Oaxaca, algo para recordar, publicada en Oaxaca Entre Líneas en 2021 y elaborada por Dora Cecilia Aceves Martínez, arquitecta vinculada a temas de patrimonio urbano, la Sala Versalles fue inaugurada en 1982 y cerró en 2003.
A partir de esto, la investigación buscó ampliar la información mediante recorridos, entrevistas y nuevas líneas de búsqueda relacionadas con los antiguos propietarios, el uso actual del inmueble y la memoria de las salas de cine en Oaxaca. Las antiguas carteleras publicadas en periódicos locales permiten reconstruir cómo era la experiencia de ir al cine en Oaxaca durante las décadas de los cincuenta, sesenta, setenta y ochenta. Salas como el Cine Mitla, Reforma, Oaxaca, Ariel 2000 o la Sala Versalles proyectaban desde películas mexicanas de Cantinflas hasta cine de terror, artes marciales y estrenos internacionales de Hollywood. Algunas salas buscaban proyectar una imagen más sofisticada. La Sala Versalles anunciaba películas internacionales acompañadas de frases como “la más esperada del año” o “una bella historia de amor natural”, además de promocionar sonido estereofónico y estacionamiento, elementos asociados a un público de clase media urbana.
Ubicado en la calle Melchor Ocampo 105, centro, de la ciudad de Oaxaca de Juárez, el antiguo recinto ya no funciona como sala de proyección. Hoy, el inmueble opera como sede de la Iglesia Universal, cuyo nombre formal en México es Iglesia Universal del Reino de Dios Oración Fuerte al Espíritu Santo, A.R. De acuerdo con su página oficial, la organización tiene origen en Río de Janeiro, Brasil, y se presenta como una iglesia con presencia internacional. Este cambio abre una pregunta sobre la transformación de los espacios de convivencia en Oaxaca: un lugar que antes reunía personas alrededor del cine ahora convoca a una comunidad religiosa evangélica.
Durante la visita al inmueble, realizada como parte de una investigación sobre los antiguos cines de Oaxaca, se observó una asistencia constante y masiva de personas que acudían a la ceremonia religiosa de la Iglesia Universal, en la entrada y en el interior del recinto. Aunque no fue posible entrevistar al pastor encargado, la observación del lugar permitió identificar varios cambios en su uso y en su adaptación actual. En el interior, el espacio conserva dimensiones amplias que remiten a una antigua sala cinematográfica. Las butacas de madera aún se conservan, el escenario amplio al frente y la concentración de personas durante la ceremonia muestran que el sitio sigue funcionando como un lugar colectivo, aunque con una finalidad distinta a la que tuvo en el pasado. Donde antes se proyectaban películas, hoy se desarrollan actividades religiosas. En la parte frontal del salón, en lugar de una pantalla, destaca un mensaje cristiano visible para todos los asistentes: ‘‘JESUCRISTO ES EL SEÑOR’’.
En este proceso de investigación también surgieron nuevas líneas de búsqueda relacionadas con los antiguos propietarios y administradores de las salas de cine en Oaxaca. Con base en testimonios obtenidos en entrevistas, apareció el apellido Mendiola como una posible referencia vinculada con el Cine Versalles y el Cine Reforma (si él es el propietario aún requiere verificación en archivos notariales, Registro Público de la Propiedad o testimonios de antiguos trabajadores y vecinos.)
Para la maestra María Concepción Villalobos López, investigadora y promotora cultural, las antiguas salas de cine funcionaban como espacios de convivencia y construcción de comunidad. En entrevista, recordó que asistir al cine en Oaxaca representaba un acontecimiento social y familiar, donde “se tejió la memoria colectiva” de distintas generaciones. La transformación del Cine Versalles no fue un caso aislado. Villalobos López recordó otros espacios cinematográficos de Oaxaca como los cines Oaxaca, Reforma, Ariel, Mitla, Río y Géminis, cada uno asociado a distintos públicos y formas de convivencia social. Investigaciones y registros históricos consultados señalan que otros espacios, como los cines Monte Albán, Ariel y Oaxaca atravesaron procesos de deterioro, abandono o reutilización urbana.
De acuerdo con registros históricos consultados y fichas del Catálogo Nacional de Monumentos Históricos del INAH, el Cine Monte Albán, ubicado en la esquina de Dr. Liceaga y avenida Juárez, fue considerado uno de los primeros de Oaxaca. El inmueble sufrió daños tras los sismos de 1931 y posteriormente el predio fue dividido y reutilizado para otros fines. Según la investigadora, la pérdida de estos espacios también implica un riesgo para la memoria cultural de la ciudad. “Una memoria que se diluye es una identidad que desaparece”, señaló al hablar sobre la transformación urbana y cultural de Oaxaca.
En el caso del antiguo cine Versalles, la transformación no derivó en abandono, sino en un nuevo uso comunitario y religioso. Actualmente el inmueble funciona como sede de la Iglesia Universal. Más allá del cambio de giro, el antiguo Cine Sala Versalles permite observar cómo un espacio asociado al entretenimiento y la vida social de otras décadas puede mantener un nuevo sentido sin dejar de convocar personas, aunque para otro fin. La historia de esta sala muestra que la transformación de los cines en Oaxaca no solo implicó cierres, sino también nuevas formas de ocupación y permanencia en la ciudad.

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